neverbot
    Reseñas cinematográficas relámpago (XXII)

    Joy (David O. Russell, 2015)

    No habría dado para mucho más que telefilme de sobremesa, pero eh, si también con eso ganó un Oscar Sandra Bullock con The Blind Side, una película diseñada para mayor gloria de Jennifer Lawrence tenía que convencer a crítica y público. Pese a ser muy correcta a mí particularmente me ha parecido prescindible.

    Spotlight (Tom McCarthy, 2015)

    Poco más puedo decir también de Spotlight, realmente brillante a nivel técnico, con un ritmo muy bien llevado… pero que, al final, acaba siendo un ¿docudrama? ¿un biopic de una investigación periodística? Me pareció que le faltaba algo de conflicto a una narrativa muy de “investigamos esto, publicamos la noticia, fin”.

    Before we go (Chris Evans, 2014)

    Y al final sin embargo me sorprenden las tonterías más desconocidas, como este experimento de Chris Evans en un descanso entre capitanes américas y vengadores, en labores de dirección, producción y actuación. Una historia romántica sin caer en la ñoñería fácil, con final abierto y varios momentos curiosos. Pasó y pasará desapercibida, porque no es más que una película de relleno y, sin embargo, ahí le veo su virtud.

    Y diez

    Diez años de blog. Ni uno, ni dos, ni tres, sino diez.

    No tiene mucho sentido ya publicar estas entradas, que seguramente nadie leerá, pero siempre he sido respetuoso con las fechas señaladas. Me importan demasiado, supongo.

    De la década completa que ha pasado desde que decidí hacer esta… cosa, el primer lustro tuvo verdadera actividad, siguieron un par de años de apariciones quizá esporádicas y los últimos tres puramente testimoniales (aunque de cuando en cuando me arrancase con algún post espontáneo sin avisar a nadie).

    Parece que han sido cuatro días, pero lo cierto es que en el año 2006 los smartphones tal y como los conocemos hoy aún no existían, ni llamábamos a nadie hipster todavía. Cosas veredes, amigo Sancho.

    He estado tentado de borrar el contenido del blog, ya muy desfasado, en varias ocasiones, aunque mantengo el dominio para otras cosas, como mi propio correo electrónico, mi página personal y como almacén de otros enlaces y subdominios, así que la pereza me lo ha impedido.

    Durante estos últimos años mi principal actividad en internet ha estado en Instagram, donde llevo publicadas más de 1.400 fotografías, a modo de blog visual en lugar de este, de texto, y en tumblr, con más de 2.200 posts de distinto tipo, aún contando con el continuo declive que ha tenido como red social durante el último año.

    Pero tanto por allí como por aquí, seguiré estando.

    ¡Un abrazo!

    What am I to you?

    Best song. Ever.

    También tenéis la canción My best friends in the world que aparece en el episodio de Adventure Time What was missing (s03e10), que me atrevería a decir es el mejor de la serie si no fuera porque todos los episodios de Adventure Time son el mejor de la serie.

    Recomendados: Fatale, de Ed Brubaker y Sean Phillips

    Un punto de unión entre el terror cósmico lovecraftiano y el género negro (como no podía ser de otra forma, con el tándem autoral formado por Brubaker y Phillips). El primer tomo, La muerte me persigue, se construye en base a habilidosos flashbacks hacia la década de los 50, a una San Francisco de policías corruptos y cultos secretos, de violencia y oscuridad. Apropiada lectura para las noches veraniegas que deja con ganas de más.

    Fatale Volumen 1: La muerte me persigue: En castellano editado por Panini en tomo de tapa dura (15€), en inglés por Image Comics: Fatale Volume 1: Death Chases Me (unos 16€ en Amazon, menos si compras a BookDepository a través de Amazon).

    Alienación

    Like a craftsperson becoming a factory worker, enterprise programmers are both separated from the value they create and divorced from the pleasure of creating value. No fun, and no big bucks either.

    Steve Donovan.

    Apunte rápido: después de estar casi todo el año 2014 con este blog en estado de semi-abandono, y de intentar una migración a otro sistema de gestión (explicado aquí y aquí, que de hecho son los últimos posts de hace ya ¡cinco meses! ¡qué vergüenza!), finalmente he acabado recuperando todos los contenidos, los he mudado de nuevo a un hosting serio, y he vuelto a usar WordPress. ¿Habré recuperado las ganas de escribir? Quién sabe. Se intentará.

    PD: El tema que ya modifiqué en su momento ahora lo he vuelto a migrar a WordPress. Si alguien quisiera echarle un vistazo por alguna extraña razón, en github (es la versión 4) lo puede encontrar.