Yo ya ni veo el código. Solo veo una rubia, una morena, una pelirroja…
Cifra (Joe Pantoliano) en [The Matrix].
Yo ya ni veo el código. Solo veo una rubia, una morena, una pelirroja…
Cifra (Joe Pantoliano) en [The Matrix].
Este último fin de semana me terminé Halo 3. Ya el hecho de que hace cinco días de eso debería dejar claro que… bueno… que tengo opiniones enfrentadas en este tema. Debería estar claro para cualquiera que haya pasado por aquí que soy muy (a falta de otra palabra mejor) friki con esta saga.
Sí, este es otro post sobre Halo, así que os lo podéis saltar. Prometo que no habrá más sobre este tema en un tiempo.
El primer juego es inmejorable y merece un diez sobre diez. Juego de salida con su plataforma (XBox), must-have y vende-consolas son los dos adjetivos inventados que más justicia le hacen. No creo que lo que yo pueda decir vaya a añadir nada nuevo a estas alturas.
El segundo juego mejoraba algunas de las cosas que podían encontrarse en el primero: a nivel argumental pasábamos de acción a Épica con mayúsculas, a nivel jugable aparecían las dos armas simultáneas, la posibilidad de jugar con el Inquisidor y tener a (aún) más enemigos enfrentados entre sí, lo que proporcionaba muchas situaciones realmente divertidas de jugar.
Pero (siempre hay peros), el Inquisidor era divertido pero no era el Jefe Maestro. Los niveles eran muy largos, y cuando llegaba una cut-scene con el comienzo de un nuevo nivel entraban ganas de darle al “Guardar y salir” porque volver a empezar a jugar con otro personaje con distintas habilidades se hacía un poco… raro. De hecho los niveles eran largos pero de un modo bastante artificial, replicando zonas y añadiendo muchos enemigos entre medias. No negaré que era un reto, pero de vez en cuando cantaba bastante. Y los dos peros más grandes: El doblaje de “nesesito un arma” que no sé a quién se le ocurrió (aunque después de la primera media hora ya te habías acostumbrado y no se notaba) y… bueno, el final.
Halo 2 no terminaba, quedaba en mitad de la nada con el Jefe Maestro cayendo a través de la atmósfera terrestre (si no recuerdo mal) mientras yo saltaba sobre el sofá gritando “¡¡Sí, dejádmelos a todos, dejádmelos!!” como Obélix en “Las doce pruebas”. Y el bajón que da cuando aparecen los créditos no tiene perdón. Espero que a estas alturas esto ya no cuente como spoiler.
La excusa que les quedó siempre es que Microsoft tenía prisa por sacar el juego y necesitaban tenerlo en unas fechas concretas en el mercado, aunque no estuviera terminado. No sé qué opinar, la verdad, la jugabilidad está muy depurada y todo está muy testeado como para pensar que realmente tuvieron prisa por sacarlo, “simplemente” le falta contenido. Recuerdo que los chicos de Penny-Arcade tuvieron una competición online con algunos miembros de Bungie, los creadores del juego, y fueron apaleados miserablemente, a lo que alegaron que si quizá el staff hubiera pasado más tiempo creando el final del juego en lugar de probando el modo online quizá no hubiesen perdido.

Logo de Halo por Borzz, sacado de halo.bungie.org [página no oficial]
El caso es que con esas premisas llegamos a Halo 3. Abrimos el juego, metemos el disco en una nueva plataforma (XBox 360, también llamada “plataforma que ejecuta el Halo y por eso me la he comprado”) y las impresiones que uno recibe son las siguientes:
Vaya interfaz más raro… ¿por qué no lo habrán hecho más parecido a los anteriores? Muchas opciones que no sé para que son ni creo que vaya a usar (cine, forge, etc). Nueva campaña, dificultad normal, ahí vamos.
Mira dónde estoy, en mitad de la jungla. Y no me explican nada… los que no hayan jugado a los anteriores van a estar más perdidos que un pulpo en un garaje.
Uy, uy, uy, estos gráficos… están bien, pero acabo de jugar a cosas como Gears of War, y no estamos al mismo nivel.
Muhahaha, Jefe Maestro, Marines del UNSC e Inquisidor todos en el mismo bando, fantástico. Desgraciadamente al Inquisidor no lo vamos a controlar nunca, sólo es un pseudo-compañero de juego online controlado por la máquina.
¿Quién me ha cambiado de sitio los botones de cambiar de arma y recargar? Dos juegos con los mismos botones y me cambian en el tercero. Cuando hace dos días que has jugado por última vez a los anteriores te vuelves loco y haces el ridículo.
Uy, le he dado al botón que no era. Qué chulo eso de la granada escudo. ¿Por qué nadie me explica cómo se utiliza todo este equipo especial?
Tras las primeras impresiones (no todas ellas muy positivas, como se puede ver) empiezo a jugar en serio. Y me termino el juego en tres o cuatro días. No he contado exactamente el tiempo, pero calculo que no más de seis u ocho horas. Por 60 euros me parece lo que viene a ser un robo a mano armada. Las grandes faltas del juego que he encontrado, a grandes rasgos:
No he usado el equipo nuevo durante todo el juego. Primero porque (obviamente) no he leído el libro de instrucciones ni pienso hacerlo. Segundo porque no me lo han explicado in-game. Y tercero porque no me ha parecido que fuera necesario. Había varios tipos de “cosas” que podía intercambiar, algo sobre un camuflaje y lo que parecían distintos tipos de protecciones, pero no las he usado. Las armas nuevas tampoco, excepto el martillo de los Brutes y más por divertimento que por necesidad real. Ni los nuevos vehículos, cuya presencia era más bien testimonial. Si había un Warthog eso era lo que me quedaba. O el tanque Scorpion, claro. El resto eran apenas medios de transporte hasta mi siguiente punto de control. Creo que queda bien claro que hay carencias de diseño de niveles si todo el equipamiento nuevo no tiene razón de ser en cuestiones de game-design.
La tan cacareada nueva inteligencia artificial es un fraude. Entendámonos, que esto se ve más fácil si se sabe un mínimo de informática y de desarrollo de juegos: La IA de un juego no tiene que ser inteligente, tiene que ser efectiva, y no hay diferencia en cómo percibía el jugador el comportamiento de los enemigos en el anterior juego y en este. Puede que internamente ahora todos los miembros de un mismo grupo se estén dando órdenes más complejas, pero desde fuera sólo se ve a cuatro tíos escondiéndose y saliendo de vez en cuando a pegar tiros y lanzar granadas. Y si tienen armas cuerpo a cuerpo siguen siendo blancos fáciles a larga distancia, haciendo que a veces esto parezca un juego de 1995. Creía que ya lo habíamos superado, porque a estas alturas ver a un enemigo al que te cargas a cien metros sin que te detecte no es aceptable. O son enemigos torpes o van de sobrados.
Y, quizá como efecto secundario de tener tanta inteligencia, el juego es mucho más fácil. Se nota especialmente en los niveles de los Flood, donde puedes escoger la útil táctica de “corre y no mires atrás” sin enfrentarte más que a los enemigos necesarios, que suelen ser pocos. Esos niveles duraron muy poco tiempo jugando así. No dudo que en modo heroico será más difícil, pero no creo que lo rejuegue en bastante tiempo, así que me quedaré sin saberlo.
Exceptuando (y sólo un poco) los gráficos, no hay salto generacional apreciable. No hay muchos más enemigos por nivel, o comportamientos realmente sorprendentes, ni nada que realmente te deje con la boca abierta.
No me he enterado de la historia [Posibles spoilers en este párrafo, sáltatelo si quieres]. Sigo sin saber quién o qué es el Gravemind, todo el tema relacionado con los Flood está cogido con pinzas y sucede demasiado rápido. Parece ser que hay algo relacionado con los humanos y/o sus antepasados pero no hay quien se entere, así que el tema forerunner sigue siendo un misterio. No sé que es eso que hay enterrado bajo Nueva Mombasa. Cuando viajas al Arca y se reconstruye el primer Halo, sólo juegas un nivel, mientras que la primera vez que lo visitas es un juego entero. [Fin de los spoilers]
Y, por último, [Spoiler again] intentar repetir el emocionante final del primer juego con otro nivel centrado en la huída en un Warthog es como intentar un sucedáneo cutre de la gloria original. [Fin de los spoilers]
Además, básicamente hay dos agujeros negros de diseño imperdonables: Centrarse demasiado en el juego online (que yo aún no he probado en ninguno de los tres juegos porque no me importa), olvidándose de la campaña principal, y olvidarse de que el potencial jugador no sólo es el que viene de los juegos anteriores, sino que podría ser alguien que no sepa nada del universo Halo, y habría que explicarle muchas más cosas.
Por quedarme con algunas cosas positivas hay algún momento argumental interesante, como cuando bandos que anteriormente habían sido tus enemigos pasan a ser tus aliados. El final también tiene su gracia, aunque no tiene mucho sentido hasta después de los créditos.
Resumiendo: Que sí, que está bien, merecía el hype que se le dió pero no merecía las reviews y las espectaculares notas recibidas tras probarlo.
Conversación verídica (la identidad de los participantes ha sido ocultada para evitar represalias sociales)
Nota: Desconozco si realmente algún tipo de juguete infantil ha llevado alguna vez un bote de azufre, no he encontrado información al respecto. La wikipedia en español no tiene entradas para Cheminova ni Quimicefa. Qué poco rigor…
- ¡Cuánto tiempo! ¿Cómo haces para conservarte tan bien?
- Pues no discutir con nadie.
- Uy, por eso no será.
- Pues no será por eso.
Y todo me iría mucho mejor…
Cualquier bug suficientemente avanzado es indistinguible de una feature.
Pues fíjate en la tontería acerca de Kira Miró que mencionaba en el anterior minipost relacionado con la serie Gominolas, que resulta que en los dos últimos días las visitas recibidas desde images.google.es se han triplicado… Y todo porque si buscas el nombre de dicha persona en google images, el primer resultado es un post de este blog. Se nota que la escena que mencionaba ha llamado la atención.
Es un poco… lamentable, pero las visitas son visitas vengan de donde vengan.
Al hilo del mini-post anterior, parece que últimamente se está poniendo más de moda el tono oscuro y catastrofista en las series de televisión que el buenrollismo y la comedia sencilla. Echo de menos Friends. Recomendaciones que he visto durante los últimos meses: My name is Earl, Scrubs o Cómo conocí a vuestra madre (aunque de esta última sólo he visto los cuatro primeros, pero tiene buena pinta).
Y sí, yo soy uno de los que ve Escenas de matrimonio.
Después de más de un mes de publicidad indiscriminada en cuatro, ayer estrenaron la serie Gominolas. Es deprimente en cuanto a argumentos y cuenta con un episodio piloto que no explica nada sobre… ¿de qué va a ir la serie? Se están poniendo demasiado de moda los argumentos tristes y oscuros, y empiezo a echar de menos otras cosas.
Lo único bueno de todo el episodio, con diferencia abrumadora, fue la aparición de Kira Miró en ropa interior. Es triste que eso fuera lo mejor, pero siempre es de agradecer.
Este mes, tal y como he podido leer en mondo-pixel, la revista de videojuegos xtreme ha comenzado una nueva sección (o algo parecido) llamada el jodidómetro, en la que hablan de… ¿tengo que explicarlo? De juegos difíciles. Puntualizo que aún no he podido leerla porque acaba de aparecer en quioscos.
El caso es que hace unas semanas que compré Halo 3. Pese a que soy un freak compulsivo de esta serie, no tuve demasiada prisa por comprarlo porque aún estaba inmerso en mi “rejuego” de la saga completa, esta vez en modo heroico. Todos los Halo tienen cuatro modos de dificultad:

Logo de Halo por Borzz, sacado de halo.bungie.org [página no oficial]
En su momento terminé Halo 1 y 2 en modo normal, el mismo que estoy usando ahora en Halo 3. Sólo llevo unos niveles así que no puedo opinar mucho, pero parece estar bastante bien balanceado. Por ahora. El caso es que quería tener el argumento fresco en mi memoria para poder continuar. Para el que no lo sepa, la segunda parte termina en mitad de la historia, con un cliffhanger bestial debido a las necesidades de tener el juego listo en unas fechas concretas. Dado que estaba rejugándolos, preferí variar el nivel de dificultad para que la experiencia no fuera exactamente la misma, así que elegí el modo heroico. Hasta quería escribir unos buenos posts a modo de reseña de los juegos… pero es que esto ha costado más de lo que yo esperaba.
El primero lo volví a terminar. Encadené directamente con el segundo sin pasar por ningún otro juego… pero en este ya hay determinados niveles que se han torcido demasiado, y me he cansado ligeramente.
El último nivel que he terminado (el décimo, Gravemind, jugado con el Jefe Maestro) ha sido muy (MUY) complicado, especialmente la última sección que me hizo recordar lo mucho que me costó ya en su momento en nivel normal [por si a alguien le interesa: walkthrough bastante completo]. Infinitas cargas de partida después de morir siempre a los diez segundos de comenzar a moverme entre una decena de enemigos con armas que pueden desintegrarte de un único disparo.
¿Cómo? Como en todo buen juego que se precie, buscando otra forma de solucionar el problema. Ahí es donde se diferencian los juegos mediocres de los grandes, en el número de soluciones que puedes dar a una situación conflictiva. Conseguí que los Hunters me siguieran fuera de la sala principal, para deshacerme de ellos mientras el resto de enemigos seguían en su particular guerra civil. Al no estar los Hunters, Elites y Brutes estaban un poco más igualados y se produjeron bastantes bajas entre ellos, las suficientes para que cuando volví a entrar ya sólo fuesen cuatro contra uno. Pardillos.
El caso es que me lo pasé. Medición de mi jodidómetro personal: por encima del ocho. Pero la pena es que después de intentarlo tantas veces (y conseguirlo) no me apetecía nada continuar. Me queda sólo un nivel con el Inquisidor y el último con el Jefe Maestro, y terminaría el juego. Otra vez. Pero ya no tenía ningún interés. Así que saqué el disco y metí la tercera parte. Si hay algo del argumento de lo que no me acuerdo ya me lo explicarán. Espero.
Remember, remember the 5th of November.
Primer verso de una rima típica de la Guy Fawkes Night, fiesta en la que se rememora el intento de volar el Palacio de Westminster (supongo que celebran el hecho de que no se consiguió, pero vete a saber).
Aquí os sonará por la película V de Vendetta (basada en el cómic)… Hoy es día 5 de Noviembre, así que ya tenéis algo que celebrar. Será por fiestas.